El mejor momento del día para hacer surf

Marea, hora y calidad de la ola: la guía sencilla que nadie te explicó antes de llegar al norte de Portugal.

Una de las preguntas más frecuentes que escuchamos de nuestros alumnos es simple pero reveladora: "¿A qué hora debo ir a surfear?". La respuesta sincera es que no existe una hora mágica, existe una relación entre la marea, el viento y la playa que cambia todos los días. Pero, al contrario de lo que parece, no es complicado de entender.

Este artículo te enseñará a pensar como alguien que ya surfea desde hace años: a mirar la tabla de mareas y saber, más o menos, qué esperar incluso antes de llegar a la playa.

Por qué la marea importa tanto

La marea no solo cambia la profundidad del agua, cambia por completo la forma en que rompe la ola. Con mareas muy bajas, el fondo está más cerca de la superficie, lo que puede hacer que la ola rompa de forma más rápida.

Con mareas muy altas, ocurre lo contrario: el agua es más profunda, la ola pierde fuerza antes de llegar a la zona de rompiente.

"No es la hora la que elige la ola. Es el viento el que sigue a la hora."

La hora del día también cuenta, pero no de la forma que piensas

Al contrario del mito de que "temprano por la mañana siempre es mejor", la verdad tiene más matices. El factor más importante no es la hora en sí, sino lo que suele ocurrir a esa hora: el viento.

No Norte de Portugal, é mais comum o vento estar mais calmo nas primeiras horas da manhã, antes do sol aquecer a terra e pode criar correntes térmicas que sopram do mar para terra (onshore).

Cómo aplicar esto en la práctica, sin complicarte

No necesitas convertirte en meteorólogo para pillar buenas olas. Solo necesitas tres datos antes de salir de casa: la fase de la marea, la dirección del viento y el tamaño/período del swell. Aplicaciones como Windguru o Surfline .

La regla más importante de todas

Si hay algo que queremos que te lleves de este artículo, es esto: aprender a leer el mar es una habilidad que se desarrolla con el tiempo, no con la teoría. Nuestros instructores pasan parte de cada clase explicando lo que están viendo en las olas en ese momento específico, porque la teoría es solo el punto de partida.

Con el tiempo, empezarás a notar patrones. Sabrás, solo con mirar, si esa playa va a funcionar bien a esa hora. Es una de las partes más gratificantes de aprender a surfear: sentir que empiezas a "hablar" el idioma del océano.

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