A primera vista, el surf y el yoga parecen actividades opuestas. El surf es adrenalina, energía, fuerza y
una lucha constante (pero respetuosa) con las olas. El yoga es quietud, control, respiración y
introspección. Sin embargo, es precisamente en esta oposición donde reside la magia: forman la pareja perfecta.
En Step by Step Atlantic, no consideramos el yoga solo como un complemento relajante, sino como
una herramienta imprescindible para el rendimiento y la recuperación de cualquier surfista. Te explicamos cómo
funciona:
1. Movilidad de las caderas y el “despegue”
El movimiento de pasar de estar tumbado a ponerte de pie sobre la tabla (el take-off) exige una agilidad extrema y una buena apertura de caderas. Si pasas la semana sentado en una oficina, tus caderas están bloqueadas. Las posturas de yoga (como la del Ganso o la del Guerrero) estiran y desbloquean la pelvis, haciendo que tu take-off sea mucho más fluido, rápido y libre de lesiones en las rodillas.
2. Equilibrio y estabilidad del tronco
Para mantenerte en pie sobre una superficie en movimiento (la ola), necesitas unos músculos de apoyo fuertes. Las transiciones y las posturas de equilibrio del yoga fortalecen el tronco (zona abdominal y lumbar) y los tobillos. ¿El resultado? Más estabilidad y control sobre la tabla.
3. Capacidad pulmonar y control del pánico
Todos hemos pasado por ese momento en el que nos caemos y nos quedamos unos segundos bajo el agua (el famoso «wipeout»). El secreto para controlar el susto no es la fuerza física, sino la mente. A través de las técnicas de respiración del yoga (Pranayama), aprendes a oxigenar mejor el cuerpo y a mantener la calma en situaciones de estrés, ahorrando una energía muy valiosa en el agua.
Tu ritual de recuperación
Después de una mañana intensa remando contra la corriente, tus hombros, brazos y espalda te van a dar guerra. Nuestra práctica de yoga se centra precisamente en estirar esas zonas sobrecargadas, acelerando la recuperación muscular para que estés listo para otra sesión al día siguiente, sin esa rigidez corporal típica.
